Ecuador y Japón alistan para esta semana la segunda reunión de su Comité Conjunto de Comercio e Inversiones (JETCO), un mecanismo bilateral creado en junio de 2026 que ambos gobiernos consideran el paso previo a una eventual negociación de un Acuerdo de Asociación Económica (EPA). El viceministro ecuatoriano de Comercio Exterior, Juan Carlos Sánchez, se reunió el 19 de septiembre con el embajador japonés en Quito, Horiuchi Toshihiko, para coordinar la agenda del encuentro, según informó El Universo.
El acercamiento se apoya en un intercambio comercial aún reducido: según cifras citadas por la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) y recogidas por Forbes Ecuador, el comercio no petrolero entre ambos países cerró 2024 con exportaciones ecuatorianas por US$332 millones e importaciones por US$514 millones, un déficit de US$182 millones para Ecuador. Camarón, brócoli, banano y cacao concentran la oferta exportable —el camarón sumó US$63 millones entre enero y mayo de 2025, un alza interanual de 77%—, mientras Japón aplica aranceles de entre 20% y 25% a buena parte de esos productos agroalimentarios, barrera que Quito busca reducir mediante un acuerdo preferencial.
El presidente Daniel Noboa impulsa la iniciativa desde su visita a Tokio en agosto de 2025, y Fedexpor estimó que un eventual TLC o EPA podría traducirse en un incremento de entre 30% y 40% anual de las exportaciones ecuatorianas al mercado japonés en el corto plazo, equivalente a entre US$100 y 133 millones adicionales por año sobre la base de 2024.
El gobierno ecuatoriano también busca abrir espacio para productos de mayor valor agregado, como café especial, chocolate y frutas tropicales, además de facilitar transferencia de tecnología y participación de pymes. La reunión de esta semana no cerrará un acuerdo, pero marca el primer paso institucional formal desde la creación del comité.
Para el resto de América Latina, el caso ecuatoriano ilustra un modelo replicable de diplomacia comercial con Asia: identificar un mecanismo bilateral específico —en este caso un comité técnico de comercio e inversiones— y usarlo para negociar la reducción de barreras arancelarias concretas en productos donde el país ya tiene oferta exportable consolidada.

