El Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de la India ha anunciado la entrada en vigor de nuevas regulaciones de calidad para todos los dispositivos electrónicos importados al país. A partir del 1 de octubre de 2026, los fabricantes deberán obtener una certificación específica del Bureau of Indian Standards para cada lote de productos. Esta medida busca proteger al consumidor local y fomentar la producción nacional bajo la iniciativa Make in India.
El ministro Ashwini Vaishnaw ha declarado que el cumplimiento de estas normas es obligatorio para evitar la entrada de productos de baja calidad que no cumplen con los estándares de seguridad eléctrica. Las empresas que no cumplan con los nuevos requisitos enfrentarán multas equivalentes al 20% del valor de la mercancía retenida en aduana. Se estima que esta regulación afectará a importaciones por un valor aproximado de 15.000 millones de dólares anuales provenientes principalmente de Asia.
Las empresas tecnológicas globales, incluyendo Apple y Xiaomi, han expresado su preocupación por los posibles retrasos en la cadena de suministro durante el periodo de transición. Sin embargo, el gobierno ha habilitado un sistema de ventanilla única para acelerar el proceso de certificación, prometiendo una respuesta en un plazo máximo de 15 días hábiles. El objetivo es que el 100% de los dispositivos electrónicos vendidos en el mercado indio cumplan con los estándares de seguridad para el primer trimestre de 2027.
Esta política se enmarca en una estrategia más amplia para reducir el déficit comercial de la India en el sector tecnológico. El gobierno proyecta que, con estas medidas, la producción local de componentes electrónicos crecerá un 25% en los próximos dos años. Los analistas sugieren que esta regulación también servirá para atraer mayor inversión extranjera directa, obligando a las empresas a establecer plantas de ensamblaje dentro del territorio indio.

