El Banco Interamericano de Desarrollo ha identificado una oportunidad crítica para América Latina en su relación comercial con Asia, especialmente con China. Según el economista comercial principal del BID, Paolo Giordano, la región posee una ventaja comparativa en recursos naturales que debe ser potenciada mediante una logística más eficiente. El informe titulado Aprovechar la conectividad sostiene que la combinación de tratados comerciales modernos y una infraestructura renovada es la clave para el crecimiento.
Los datos del estudio indican que una reducción efectiva de los costos logísticos y arancelarios podría potenciar las exportaciones de América Latina y el Caribe hacia el continente asiático en un 28%. Paralelamente, se estima que las exportaciones asiáticas hacia la región latinoamericana experimentarían un crecimiento del 41%. Este intercambio bidireccional es visto por los analistas como un motor necesario para el bienestar económico y el aumento del consumo privado en los países firmantes.
La estrategia propuesta por el BID se centra en la necesidad de superar la dependencia de las materias primas mediante la integración en cadenas de valor globales. Hacia el futuro, la meta es transformar la relación comercial de una simple exportación de commodities a una asociación industrial más compleja. Los gobiernos de la región están siendo instados a priorizar la inversión en puertos y conectividad digital para capitalizar estas proyecciones de mercado antes de que finalice la década.

